Exploración del 13 de junio de 

2019


República de Sinibald

(Deriva a bordo del paquebote Santa Eulalia y cofradía de pescadores de Barcelona)

La exploración es el resultado práctico de la ponencia "Continente a la deriva. Aventuras fractales y mundos

paralelos" de Tono Carbajo para el seminario “En Tráns-ito” de la Plataforma Vértices, celebrado el 12 y 13 de

junio de 2019 en la Facultad Náutica de Barcelona.

La República de Sinibald es un territorio imaginario y utópico generado en la deriva colectiva realizada durante

la travesía náutica en el paquebote Santa Eulalia, frente a la costa de la ciudad, y el posterior paseo a pie por la

zona portuaria del Port Vell y la Cofradía de pescadores de Barcelona.

Álbum de grupo. Fotos realizadas durante la navegación en el Paquebote Santa Eulalia.

 República de Sinibald 

Exploración del 13 de junio de 2019

 

 

Usar el cursor-lupa sobre el mapa para ver detalles del territorio

La línea verde corresponde con la ruta real de la navegación y deriva seguida por los participantes del taller.
El territorio utópico que muestra la fotografía se ha construido enteramente mezclando imágenes extraídas de Google Maps, elegidas por cada uno de los participantes por su especial contenido personal, emocional o evocador. Lo único que responde a la realidad en la imagen es la linea que dibuja la deriva.
Los lugares que se han utilizado para componer el territorio utópico de la República de Sinibald son:

Barcelona, Islas Cíes (Vigo, Pontevedra), Isla de A Toxa ( Pontevedra), Arnedillo (La Rioja),Picos de Europa (Cantabria), Setenil de las Bodegas (Cádiz), República de Ghana, Mar Muerto, Islas de Santa Kilda (Escocia), Isla de Kalymnos (Grecia) y Teshima (Prefectura de Kagawa, Japón).

Mapa interactivo y fotografías de la exploración del 13 de junio de 2019 
(clicar sobre las señalizaciones para ver las fotos geolocalizadas)

Participantes en el taller

"Continente a la deriva. Aventuras fractales y mundos paralelos"

 

Pamela Martínez. Artista visual
Miquel Planas.Catedrático Bellas artes Universitad de Barcelona, Artista visual

Neus Prats Costa. Institute for Research in Biomedicine 

Pablo Quercia. Artista Visual, Co director Casa La Porfia, Pta. Arenas
Marco Noris. Artista visual 
Eva Ruiz. Artista y gestora cultural
Irene Cervera. Animal Latitude
Jo Milne. Artista visual
Tono Carbajo. Artista visual

                           Diario de ruta. 

República de Sinibald
 

Porta Triumphalis 
 

Puente Lemnicasta
 

Desde tiempos remotos, a la península de Stassi siempre se ha viajado en grupo. Al emprender ruta, los viajeros se detienen durante unos breves minutos antes de traspasar la Porta Triumphalis. Más allá de ésta se hallarán fuera de los límites sagrados y controlados de la ciudad y del Estado.

En voz alta y clara juntos entonan estos versos del Canto XI del Infierno de Dante, llevándose el agua sagrada a los labios con la punta de sus dedos corazón, frente a la gran serpiente Uróboros que preside el arco.

“Che mena il vento, e che batte la pioggia,

e che s’incontran con si aspre lingue”

(“A quien impulsa el viento, a quien golpea la lluvia,

o a aquellos que chocan con lenguas tan amargas”).

Tras el acto ritual, los viajeros pueden adentrarse en el perpetuamente húmedo y resbaladizo paso sobre la laguna Estix, conocido como el legendario Puente Lemnicasta.

Durante el lento avance, cada uno de los viajeros rememora para sus adentros la aventura del Joven de Sinibald:

“Cuenta la leyenda que en época lejana, un joven atrevido pudo cruzar el negro puente del Infinito, una oscura y lúcida

extensión de piedra volcánica que unía las orillas del este con las del ocaso.”

La serpiente de Estix, la Laguna Esmeralda
 

Estación Alfa del Funiculus
 

Las aguas de la laguna de Estix son de un verde casi luminiscente. Se cuenta que es debido a alguna propiedad de su morador acuático: el Agathodaimon,considerado el genio benefactor del mar de Xâm. Aunque también se le atribuyen las galernas, que en algunas raras ocasiones se han cernido sobre las embarcaciones que fondean en la plácida Estix, y la desaparición de los mortales caídos en sus aguas.
La serpiente de la laguna simboliza la renovación del ciclo eterno, del renacimiento de las cosas que nunca desaparecen, de la destrucción y la nueva creación. Y también el esfuerzo eterno e inútil, ya que el ciclo vuelve a comenzar a pesar de las acciones para impedirlo.

Desde antaño para salvar de forma segura el Puente Lemnicasta se utiliza el viejo Funiculus, un sistema arcaico de tracción humana.
En la estación de acceso, Alfa, se conforman grupos de seis caminantes que se sitúan en fila sobre las pequeñas plataformas. En el momento que suman el perfecto 6 —alcanzada la armonía del 1, 2 y 3— los caminantes pueden iniciar las maniobras de desplazamiento.
La hilera de viajeros —unos a otros amarrados mediante cuerdas y asegurados por arneses— avanza tirando de las gruesas cuerdas al unísono, acompasada en el ritmo, sobre el estrecho riel que se extiende a lo largo del paso. Las correas de tracción se desplazan sobre el canal de la polea y los rodamientos giran sobre ellos para facilitar el movimiento.

Una vez alcanzada la estación Omega en tierra firme, los viajeros pueden desatarse y recuperar sus propios movimientos.
Allí mismo, a unos pocos metros se encuentra el angosto y oscuro Umbral de Gerizat Stassi. Para traspasarlo el caminante debe situarse en el escalón inferior de piedra de la entrada, dar un paso sobre la plataforma circular de chapa y entonces, de una bocanada súbita y fulminante, es engullido y depositado inmediatamente en el camino. Así de asombroso y sin más explicaciones, como dice la vieja cita:
“Aquel que ose penetrar en Sinibald,
será engullido y vomitado por Lumbral”

No obstante, la singularidad del acceso a Sinibald continua aún.

Umbral de Gerizat Stassi

La única vía transitable de acceso a Sinibald es este camino, que conduce tierra adentro la península de Stassi. Primero traviesa un bosquecillo de vegetación, para después torcer bruscamente en dirección sureste y reseguir la costa durante kilómetros.
Las aguas de esta zona son de una deslumbrante gama de azules profundos y suntuosos, y tienen propiedades curativas. Se las conoce como los Mosaicos de Pamukkale.
Los caminantes toman un baño para limpiarse y prepararse antes de la siguiente etapa: el acceso al santuario y su retiro posterior.

Mosaicos de Pamukkale

Una vez vestidos con hábitos y escapularios blancos, los caminantes se dirigen en grupos de doble hilera al santuario de Teshima.
Algunos grupos de caminantes, en realidad son miembros de una misma cofradía, los denominados emboscados. Éstos se asemejan en algunos aspectos a los peregrinos de la Edad Media, para los cuales lo principal era el viaje y poco importaba si llegaban o no a Jerusalén, Compostela o Canterbury. Aquellos sólo buscaban viajar contándose aventuras sobre las costas que bordeaban, las historias de costas cercanas, y las historias de tierras lejanas que otros viajeros de otras costas traían consigo.
Viajaban por el sencillo placer de hacerlo y ese, precisamente, era el gran atractivo que tenía para ellos cualquier travesía.

En el santuario los caminantes pasarán la primera noche en vela, en el recinto a cielo abierto, admirando las estrellas y los planetas, y murmurando en mantra uno tras otros los nombres de las constelaciones y asterismos. Al hacerse de día entrarán al Lazareto.
Tanto los caminantes procedentes del continente como todos los
viajeros, tripulaciones y mercancías procedentes por mar, sean del Estado, de colonias estatales o de otras repúblicas, deben dirigirse del puerto de Stassi al lazareto, donde pasarán por cuarentena y observación para garantizar que no son contagiosos de enfermedades foráneas.

La procesión de los emboscados

Teshima

Teshima

Lazareto Stassi

Santo y seña

Santo y seña

En el ventanillo del portón principal, los emboscados dan el santo y seña al centinela antes de franquear la entrada, y son conducidos a sus celdas. En el pasado, los emboscados conformaron una cofradía secreta que luchaba clandestinamente por la proclamación del Estado republicano de las Artes y Saberes de Sinibald, y por la consiguiente independencia de la península del continente.
Desde entonces, estos fueron considerados disidentes por el Estado, que temió la capacidad transgresora de sus reivindicaciones y empezó a perseguirlos. Por eso se les empezó a dar este nombre, y hasta hoy los emboscados continúan tomando estrictas precauciones.

Una vez instalados, los emboscados se reunirán al atardecer de cada uno de los veintiún día y se dedicaran hasta el anochecer a relatar cuentos e historias sobre sucesos, el amor y la fortuna, el conocimiento, la inteligencia y el ingenio, la libertad y las lecciones vitales, y también sobre islas remotas, lugares exóticos e imaginarios países fantásticos.
En la primera jornada, a manera de homenaje al viaje iniciático del Joven de Sinibald, siempre se empieza por contar la leyenda, que continua de este modo:
“El joven tomó el camino de salida de la península, aquel que
dirigía hacia el istmo...”

“El joven se adentró en el túnel, y durante un tiempo
incuantificable anduvo hacia delante. La oscuridad en el túnel
era prácticamente total. Su inquietud empezó a crecer pero
tenaz el joven no dejó de dar un paso tras otro paso.
En un momento dado percibió que la oscuridad iba
desapareciendo. Más adelante se vislumbraba el final del túnel.
Allí tendría que cruzar el negro puente del Infinito.”

El camino de salida de Sinibald

El joven

Existe un sendero desapercibido, que desciende por una ladera de arbustos hasta una cala de arena blanca, por dónde transitan de noche los contrabandistas.
Cuentan que en el siglo XVIII un barco inglés escondió un tesoro de oro y coral de los piratas turcos, pero jamás se encontraría. Año tras año, fueron cavando kilómetro tras kilómetro de franja sin resultado alguno, de modo que actualmente se ha convertido en un lugar de escondrijo para aquellos que quieren pasar desapercibidos.

Abrigo d’Al Idrissi

La comunidad Mousgum proviene de una tribu de origen afro-asiático que se asentó hace dos mil años en las llanuras de la frontera norte de Sinibald, donde se dedicaron fundamentalmente a la pesca y la agricultura.
En la actualidad, quedan apenas unos cuarenta miembros. Todos viven a los pies de la ladera del macizo, bajo el templo Tolek, a excepción de las tres sacerdotisas, las cuales mantienen encendida la llama del templo permanentemente.

Entrada del templo Tolek de la comunidad Mousgum

Lanzadera

Para atravesar la península los viajeros toman la lanzadera que les permite trasladarse velozmente bajo el sistema montañoso. En apenas 1 hora se desplazan unos cientos de kilómetros que les llevarían más de 3 días de travesía alpina.
La lanzadera es un transporte que funciona siguiendo el antiguo sistema de tubos neumáticos de desplazamiento

Tierra adentro, perdido el origen y olvidada la dirección de su camino,el joven de Sinibald se refugió en una cueva a los pies del macizo de los Recuerdos Blancos.

“El joven decidió quedarse allí, encerrado en las entrañas de la montaña, esperando la salida del sol para volver a emprender su camino.
Pero al cruzar el Infinito, el joven de Sinibald no perdió sólo el sentido de la orientación en el espacio, sino también la del tiempo. Desde entonces y por la eternidad, sigue allí nuestro joven, encerrado en una cueva más allá del puente del Infinito, esperando la llegada del día después, un nuevo amanecer, para volver a ver la luz de Sinibald.”

Macizo de los Recuerdos Blancos

El bosque redondo, llamado así porque los árboles tienen enormes hojas de formas redondeadas, se encuentra en un desfiladero que lo protege del viento del norte y en el que se encuentra una increíble variedad de biodiversidad.
Los animales más conocidos son los pabots. El pabot es un primate muy inteligente con apariencia de mapache, que hace su nido en las copas de los árboles, entre las dos grandes hojas, y que viven en grupos de máximo quince individuos.
Los investigadores de Sinibald trabajan actualmente en un estudio exhaustivo de su comportamiento y adaptación al medio, para conocer y copiar sus herramientas y técnicas.

El bosque redondo

Aquí se puede apreciar la esplendorosa turgencia del culo del pabot más viejo del grupo gracias a la copiosa ingesta de la fruta de los árboles.

Cul del Pabot

En la entrada del glaciar, conocida como la Boca del Angelino o Bocangelino,  puede leerse este texto grabado en una placa de piedra:
“Aspirábamos a mirar más allá, a ver el mundo de afuera. El
atractivo horror del mundo desconocido al que se viaja por
primera vez. Nos sentíamos transportados a un nuevo astro,

a un mundo paralelo.”

                                   Los desaparecidos de todos los tiempos

Bocangelino

Glaciar Codor

Situado al norte de la península, el glaciar Condor separa un bosque frondoso de un desierto de hielo y rocas. Es un lugar todavía “inexplorado”, pues todos los que fueron nunca volvieron para poder compartir sus informaciones.
Cuenta la leyenda que las aves blancas te atrapan y te llevan hasta el mar de hielo, dónde te dejan caer... O mueres por el impacto o porque te ahogas. Si consigues proseguir por el glaciar, se cuenta que los gnomos del hielo te agarran de los pies y te hunden en las grietas donde te congelas, y pasas a formar parte de su jardín de esculturas antropomórficas.

Se cuenta que en el jardín de las criaturas congeladas del glaciar se encuentra el tótem de la lechuza, el mítico Oráculo de Matamon.
 

“El Joven tras incontables esfuerzos consiguió entrar al glaciar
con extrema cautela y sigilo durante el día, y habiendo llegado
junto al tótem, se forzó a quedarse inmóvil como figura
congelada durante horas. Esperó, casi hasta la extenuación, a
que se hiciese noche cerrada, se enderezó y adelantándose hasta el tótem que le miraba fijamente, le formuló una petición sobre las almas atrapadas de los muertos del jardín. La lechuza le respondió:
Tres mundos hay: el inframundo, el mundo visible y el mundo
celestial. Transita por ellos hasta conocerlos.”

Oráculo de Matamon

Nomansland

Nomansland es un territorio desértico y yermo, de temperaturas
extremas y sin fuentes de agua. Su nombre procedería del hecho que no ha sido habitado por ningún humano ni criatura.
“El joven fue súbitamente arrancado del glaciar por una fuerza
terrible y escupido fuera por ésta. Segundos después salió
disparado de un orificio cayendo en una tierra arenosa.”

 

“Cerré los ojos ante la luz deslumbrante de ese desierto, la
tormenta había dejado todo fuera de lugar. No sabía dónde
estaba, el lugar desde donde había iniciado mi viaje ya no era el mismo. Abrí los ojos y me puse a andar...”

La placa de Baal

En el Museo Etnológico de Sinibald, popularmente llamado Museo del túnel, podemos encontrar instrumentos, enseres y extraños objetos procedentes del pasado.
Por ejemplo, este sombrero resplandeciente. En la cartela explicativa se puede leer:
“Ya en la ciudad de Sinibald y tras un largo viaje el caballero dejó caer el sombrero, que tan elegante porte le otorgaba. Dejando los pensamientos volar al saborear esa copa de buen vino... “

El sombrero

Al atravesar el Túnel del tiempo aparece el Sinibald de hace cien años.
Solo se puede viajar una vez en la vida y permanecer durante veinticuatro horas para reencontrar a los antepasados. No se puede hablar directamente con nadie, ya que se modificaría la historia. Pero se puede llevar de vuelta un objeto y hacerle una sola fotografía para el recuerdo. El objeto se depositará en la colección del Museo del Túnel, y lo pueden visitar todos los ciudadanos de la península.

El túnel del tiempo

Espiral de Morg

En el momento que el viajero accede al túnel enrollado en espiral empiezan a sonar delicadamente las notas del órgano de Corti. Al estar éste dotado de estereocilios, los cuales transforman las vibraciones del sonido en impulsos nerviosos que son enviados hasta el cerebro, el viajero empieza lentamente a adormecerse.
Es ese estado de somnolencia acompañada de la cadencia musical el que permite al viajero traspasar la membrana espacio-temporal de Reissner, y regresar del viaje de veinticuatro horas.
 

Tal fue nuestra exploración por las extrañas tierras de Sinibald. Regresamos al continente cansados pero con la satisfacción de haber visto gentes y sucesos extraordinarios que contribuirán en grande manera a ensanchar nuestro conocimiento del mundo.
 

!Larga vida a la República de Sinibald!

Levantemos nuestras jarras por ello y felicitémonos por poder relatar ahora los extraordinarios hechos allí vividos.

*Las fotografías han sido realizadas por los asistentes al taller, durante la exploración a bordo del Santa Eulalia, en el edificio de la Facultat de Nàutica de Barcelona UPC y en el puerto de bajura de Barcelona
Los autores también aportaron fragmentos de los textos que acompañan sus imágenes.
El guión y el delicado hilvanado de toda la trama fue escrito por Eva Ruiz.
Muchas gracias a todas por la complicidad en el juego y por el trabajo                                                    realizado.